PLACAS DE COCINA

Lautoka Urbana – Reformas e interiorismo

Queréis reformar vuestra cocina, pero no os acabáis de decidir: ¿gas, vitrocerámica o inducción? A continuación os damos algunas claves sobre cada una de estas tres opciones, para que podáis sopesar los pros y contras y decidir con cabeza, buscando siempre la solución más funcional y que se adapte mejor a vuestra reforma.

Cocina a gas

La tradicional cocina a gas es la preferida por los profesionales y amantes de la cocina. Los modelos más vendidos en cocinas de gas son los de cuatro quemadores de distinto tamaño y potencia con una base de acero inoxidable, pero los más completos disponen incluso de un dispositivo de autoencendido y de un sistema de seguridad que corta el flujo de gas si el fuego se apaga. Estas cocinas destacan por distintos motivos. En primer lugar, son las más económicas, no solo por su precio sino también por su consumo: sólo emiten unos 200 gramos de dióxido de carbono por cada kilovatio por hora, lo que las convierte en las más respetuosas con el medio ambiente. El coste por usarlas también sale más rentable, pues generalmente el gas suele ser más barato que la electricidad. Además, calientan desde el minuto cero, el calor que emiten puede regularse fácilmente y admiten todo tipo de menaje de cocina: cobre, hierro, acero, barro… Aun así, no son todo ventajas, pues no podemos olvidar que el uso de gas implica ciertos riesgos. La instalación de las cocinas de gas debe realizarse cuidadosamente y revisarse con regularidad para asegurarse de que no existen fugas. Las placas de gas son además más sucias que una vitrocerámica o una placa de inducción, por lo que invertiremos mucho más tiempo en su limpieza.

Blog: Placas de cocina - Cocina a gas

Placas vitrocerámicas

Las placas vitrocerámicas gozan de un diseño ligero y estético y hacen que la cocina se vea mucho más limpia. Precisamente la facilidad y comodidad de su limpieza es, en comparación con las placas de gas, una de sus grandes ventajas. La potencia de cada fuego se controla con una simple pulsación sobre el mando táctil. Son seguras, resistentes, soportan altas temperaturas, funcionan con cualquier recipiente y el calor que emiten se mantiene durante bastante tiempo. Los modelos más avanzados disponen además de un sistema de programación inteligente y nos avisan del calor residual, por lo que podemos apagar la placa unos minutos antes y solo con ese calor acabar de cocinar nuestros platos. Las desventajas de la vitrocerámica son su elevado consumo de luz, que pueden sufrir arañazos y que tardan bastante en calentarse. La vitrocerámica es ligeramente más cara que una placa de gas, pero sigue siendo más económica que una placa de inducción. Aunque son más baratas, consumen más energía: emiten unos 450 gramos de dióxido de carbono por kilovatio por hora consumido.

Blog: Placas de cocina - Placa vitrocerámica

Placas de inducción

Las placas de inducción son estéticamente similares a las vitrocerámicas, con una superficie de cristal resistente tanto a los golpes como a las altas temperaturas. La principal diferencia es que generan el calor mediante un campo magnético que calienta casi instantáneamente la base del recipiente que coloquemos encima. La placa en sí no se calienta en este proceso, por lo que no podemos quemarnos con ella y puede limpiarse justo después de utilizarla. Las placas de inducción son capaces adecuar el calor al tamaño del recipiente, suministrando solo la energía necesaria y reduciendo así el consumo, que asciende a tan solo 360 gramos de dióxido de carbono por kilovatio por hora. Suelen incorporan además unos sensores de seguridad que apagan la placa si no detectan ningún recipiente encima, si hay sobrecalentamiento, desbordamiento o tiempo de inactividad. El inconveniente de la inducción es su precio y que solo podemos cocinar con recipientes ferromagnéticos. Por ello, si estáis planteándoos cambiar a placas de inducción, tendréis que hacer una inversión inicial en renovar todas vuestras ollas, cazos y sartenes.

Consejo: para comprobar si vuestro menaje de cocina es apto para la inducción, basta con que acerquéis un imán a los recipientes. Si el imán se pega, habéis acertado. Si no, podéis encontrar adaptadores para recipientes no ferromagnéticos, aunque perderéis parte de la energía producida por la placa de inducción al cocinar.

Blog: Placas de cocina - Placa de inducción

Placas mixtas

Existe además la posibilidad de utilizar placas mixtas con las que se pueden combinar diferentes sistemas en un solo soporte. Así, podréis disfrutar en vuestra nueva cocina de gas, vitrocerámica e inducción con grill o incluso teppanyaki en una sola placa y aprovechar las distintas ventajas que os ofrece cada opción.

Blog: Placas de cocina - Placa mixta

Ahora que ya conocéis los diferentes tipos de placas de cocina, ¿con cuál os quedáis? Mientras os decidís, os esperamos la semana que viene con una nueva entrada de blog, llena de ideas interesantes para vuestros futuros proyectos de reformas o interiorismo, todo ello de la mano de Lautoka Urbana.

¡Un saludo!